La dramática marca que atravesó el fin del 2025 y el comienzo del 2026 es el crecimiento imparable del cierre de pymes y el crecimiento de la desocupación. La empresa multisectorial Newsam-Siam avanzó con el despido de 45 trabajadores y la suspensión de otros 70 en sus plantas Avellaneda y Monte Chingolo. A su vez, la textil misionera DASS, ubicada en Eldorado, despidió a otros 43 trabajadores, amenaza con su cierre definitivo, y desde que asumió Milei, esa planta pasó de 1.400 operarios a apenas 220.
La empresa multisectorial Newsam-Siam avanzó con el despido de 45 trabajadores y la suspensión de otros 70 en sus plantas de la provincia de Buenos Aires, una decisión que generó fuerte malestar entre los empleados y encendió el conflicto con el gremio metalúrgico. Desde la compañía argumentaron una caída en las ventas, aunque los trabajadores cuestionan esa versión y denuncian una maniobra especulativa vinculada al debate por la reforma laboral.
Según relataron empleados de la firma, los ceses se produjeron bajo la modalidad de finalización de contratos a plazo fijo, una medida que fue calificada como “despidos encubiertos”. La situación afecta a unos 30 operarios de la planta de Monte Chingolo y a otros 15 de la fábrica ubicada en Avellaneda, todos con un año o más de antigüedad, que —según sostienen— ya deberían haber pasado a planta permanente.
Desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Avellaneda se alcanzó un acuerdo con la empresa para sostener los puestos de trabajo durante febrero. Sin embargo, el panorama a partir de marzo continúa siendo incierto. Los directivos de Siam anticiparon que podrían avanzar con más desvinculaciones una vez finalizado ese período de resguardo.
Los trabajadores cuestionaron el argumento empresarial de una supuesta crisis. Un informe de la agencia Moody’s Local, publicado en septiembre de 2025, destacó que Newsan presenta una posición competitiva sólida en el mercado argentino y bajos niveles de endeudamiento, tanto en el corto como en el largo plazo. En ese contexto, desde el sector laboral sostienen que la empresa no atraviesa una situación financiera crítica.
Newsan opera en múltiples áreas estratégicas: es fabricante y distribuidora de electrodomésticos de diversas marcas, comercializa productos de consumo masivo bajo licencias internacionales, desarrolla actividades en el sector alimenticio a través de Newsan Food y participa en el negocio de cosmética y cuidado personal. Para los empleados, esta diversificación refuerza la idea de que las decisiones responden a criterios de rentabilidad y no a una emergencia económica.
El conflicto se arrastra desde octubre del año pasado, cuando comenzaron suspensiones rotativas de una semana por mes. Tras el receso de vacaciones de enero, varios trabajadores denunciaron que al regresar a sus puestos no se les permitió el ingreso a las plantas. Desde la empresa argumentaron que cuentan con un stock de producción —especialmente de motos— equivalente a seis meses sin vender.
La situación genera especial preocupación entre los trabajadores afectados, muchos de los cuales tienen problemas de salud derivados de años de tareas metalúrgicas y familias a cargo, incluidos hijos con discapacidades cuyos tratamientos dependen de la cobertura médica vinculada al empleo. El temor a quedar fuera del mercado laboral, sumado a la pérdida de ingresos y de obra social, profundiza el impacto social del conflicto.
El escenario se da a pocos días del debate parlamentario sobre la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, un contexto que incrementa la incertidumbre entre los empleados de grandes empresas. De los aproximadamente 150 trabajadores permanentes que se desempeñan en las dos plantas de Newsan-Siam, cerca de la mitad permanece suspendida sin fecha de reincorporación, mientras crece el temor a nuevos despidos a partir de marzo.

Despidos y caída de producción disparan el alerta del cierre total de Dass
La reducción de personal y la falta de garantías sobre la continuidad productiva encendieron alarmas en la fábrica Dass, donde los empleados temen por sus puestos y la economía local.
Crece la preocupación en Eldorado por la situación de la fábrica Dass. Tras los recientes despidos y la caída de producción, los trabajadores temen un posible cierre definitivo; la planta pasó de 1.400 operarios a apenas 220.
El delegado de UTICRA, Gustavo Melgarejo, confirmó que el gremio ya analiza un posible cierre de la planta y advirtió sobre el impacto de la reforma laboral en las indemnizaciones. Hasta diciembre, la situación era distinta, con expectativas de estabilidad y crecimiento, pero en enero la caída de pedidos derivó en 43 despidos.
Melgarejo señaló que el problema es un vaciamiento del mercado interno, golpeado por las importaciones. Actualmente, con solo 220 trabajadores, la falta de garantías sobre la continuidad productiva aumenta el temor de un cierre definitivo.
Además del impacto laboral directo, el achique de la planta afecta a toda la economía local, ya que muchos comercios y servicios dependen de los salarios que genera la fábrica. Los trabajadores expresaron que, de concretarse el cierre, muchos jóvenes y familias podrían verse obligados a buscar empleo fuera de la ciudad o incluso de la provincia.
Modo alerta activado
El gremio confirmó que se están gestionando reuniones con autoridades provinciales para analizar la situación, reclamar reincorporaciones y exigir certezas sobre la continuidad productiva, pero la sensación de alarma se mantiene.
La gran pregunta que preocupa a empleados y a la comunidad es si la histórica fábrica podrá sostenerse o si terminará cerrando, con un fuerte impacto social y económico en Eldorado.
Mariano Moreno Noticias toda la actualizad de la zona
