Ninguna de las vacunas del Calendario Nacional alcanza la cobertura recomendada. Mientras caen las tasas de vacunación, reaparecen enfermedades prevenibles y que en muchos casos, ya estaban controladas.
En la Semana Mundial de la Inmunización, especialistas advierten un descenso sostenido de las coberturas de vacunación en los últimos años. Actualmente en Argentina, los datos de coberturas de las vacunas del Calendario Nacional de Inmunizaciones confirman que ninguna alcanzó la cobertura óptima del 95% recomendada por los organismos internacionales en la última década.
Los números que preocupan en la infancia y la adolescencia
Los datos son contundentes. El refuerzo de la triple viral alcanzó apenas el 46,7% en niños de 5 años, cuando hace menos de una década superaba el 90%. En paralelo, la cobertura contra la poliomielitis cayó al 47,6% en ese mismo grupo etario.
En adolescentes, la situación tampoco mejora. La vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) llegó en 2024 al 55,5% en mujeres y 50,9% en varones, muy por debajo de los niveles esperados. En estos grupos también cae la vacunación, especialmente en los refuerzos.
Mientras se alerta sobre el riesgo de la reaparición de infecciones controladas mediante la vacunación, desde la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) manifestaron su preocupación por el retraso en la entrega y falta de disponibilidad de vacunas del Calendario Nacional en distintas jurisdicciones del país.
Coberturas de vacunación, en picada
Las vacunas previenen entre 3.5 y 5 millones de muertes cada año, y podrían evitar 1.5 millones más si se mejorara la cobertura global. Sin embargo, Argentina experimenta una caía en las tasas de vacunación: ninguna de las vacunas del Calendario Nacional de Inmunizaciones alcanza la meta del 95% establecida para la inmunidad colectiva.
De hecho, según los últimos datos disponibles (2024) varias dosis estratégicas quedaron por debajo del 50%. La vacuna triple viral (sarampión, rubéola y paperas) aplicada a los 5 años, muestra una cobertura del 46%, cuando en el período 2015-2019 rondaba el 90%. En el mismo grupo etario, la vacuna contra la poliomielitis cayó del 88% al 47%. La triple bacteriana celular, pasó del 88% a el 46%.
Los esquemas de vacunación básicos en el primer año de vida también presentan descensos importantes. La cobertura de la tercera dosis de la vacuna quíntuple y de la vacuna antipoliomielítica inactivada, que se administran a los 6 meses, cayó en promedio 10 puntos respecto a los niveles previos a la pandemia. Esto significa que más de 115.000 lactantes no completaron esquemas fundamentales para prevenir enfermedades como la difteria, la hepatitis B, la poliomielitis y la tos convulsa.
La preocupación se extiende a otras franjas etarias: la cobertura contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) en adolescentes, que es clave para prevenir cánceres genitales, cayó al 55% en mujeres y al 51% en varones. También, la vacuna triple bacteriana acelular (dTpa) a los 11 años, fundamental para la prevención del contagio de coqueluche o tos convulsa, registró un retroceso del 82% al 54% en 2024.
Aumento de enfermedades prevenibles
La caída en las tasas de vacunación representa un grave riesgo: la reaparición de infecciones que fueron anteriormente controladas por vacunas. En los últimos años, enfermedades como el sarampión, poliomielitis y difteria, que habían sido eliminadas, aparecieron nuevamente.
Las últimas ediciones del Boletín Epidemiológico Nacional mostraron un fuerte aumento de la coqueluche, que de 11.202 casos en 2023 pasó a 66.148 casos en 2024. Además, 11 niños menores de 2 años con vacunación incompleta murieron por esta enfermedad en 2025.
Esta preocupante tendencia se mantiene a principios de 2026: ya se han notificado 258 casos de coqueluche, cuando la mediana histórica de 2022 a 2025 era de 28 casos. El incremento es mayor al 40%.
En 2025 también se registraron casos de sarampión, mientras que la tuberculosis creció casi 80% entre 2020 y 2025. Además, expertos alertan sobre el riesgo de reaparición de difteria, tétanos, poliomielitis, rubéola y paperas.
«Todas estas situaciones ocurren en un país como el nuestro, que tiene uno de los calendarios más completos del mundo, con más de 20 vacunas para todas las etapas de la vida que son gratuitas, seguras y obligatorias», reforzó Elizabeth Bogdanowicz (MN 66.915), médica infectóloga del Hospital de Clínicas de la UBA.
Vacunas en falta
En un comunicado dirigido a Mario Lugones, ministro de Salud de Argentina, la SAP expresó preocupación por el retraso en la entrega y la falta de disponibilidad de vacunas del Calendario Nacional en distintas jurisdicciones del país.
«Esta situación impacta directamente en el normal desarrollo de los programas de inmunización, generando oportunidades perdidas de vacunación que se traducen en coberturas subóptimas y mayor tiempo en riesgo de adquirir enfermedades inmunoprevenibles», afirmaron.
Además, plantearon que cada dosis no administrada pone en riesgo directo la vida de un niño y compromete la seguridad de la comunidad.
«Consideramos fundamental contar con una distribución oportuna y eficiente de las vacunas, que permita sostener la confianza de la comunidad y evitar interrupciones en los esquemas de inmunización en un contexto de reemergencia de enfermedades inmunoprevenibles, como sarampión y coqueluche, en el país y la región», dice parte del escrito.
A su vez, manifestaron falta de disponibilidad en Argentina de vacunas pediátricas contra COVID-19, lo que impide que la población menor de 12 años acceda a la protección frente a esta enfermedad. «Esta situación resulta particularmente crítica si se considera que los menores de 1 año constituyen el grupo con mayor incidencia de hospitalización por esta causa, así como los otros grupos de edad con condiciones de base que implican mayor riesgo», explicaron.
De esta manera, solicitaron «medidas necesarias» para regularizar las entregas y garantizar el acceso equitativo a todas las vacunas a la mayor brevedad posible.
Calendario Nacional de Vacunación
Tener el Calendario Nacional de Vacunación al día en todas las etapas de vida es fundamental tanto para la protección individual como para la protección colectiva frente a las enfermedades que son prevenibles. El mismo debe incluir:
Personas gestantes
- Vacuna contra Virus Sincicial Respiratorio (VSR): una dosis en cada embarazo, entre las semanas 32 y 36,6 de gestación.
- Triple bacteriana acelular: una dosis en cada embarazo, a partir de la semana 20 de gestación.
- Antigripal: una dosis en cualquier trimestre de la gestación.
Recién nacidos
- Hepatitis B: dentro de las primeras 12 horas de vida.
- BCG: antes del egreso de la maternidad.
Hasta el año de vida
- A los 2 meses: primera dosis de neumococo conjugada, poliomielitis, quíntuple o pentavalente, rotavirus.
- A los 3 meses: primera dosis de meningococo.
- A los 4 meses: segunda dosis de neumococo conjugada, poliomielitis, quíntuple o pentavalente, rotavirus.
- A los 5 meses: segunda dosis de meningococo.
- A los 6 meses: tercera dosis de poliomielitis y quíntuple o pentavalente
- A los 12 meses: refuerzo de dosis de neumococo conjugada, única dosis de hepatitis A, primera dosis de triple viral.
- Entre los 6 y los 24 meses: antigripal; dos dosis, con un intervalo mínimo de 4 semanas entre la primera y la segunda. Las personas menores de 24 meses que hubieran recibido dos dosis de vacuna antigripal anteriormente, deberán recibir una dosis.
Hasta los 2 años
- A los 15 meses: refuerzo de meningococo, primera dosis de varicela.
- Entre los 15 y los 18 meses: segunda dosis de la triple viral, refuerzo de dosis quíntuple o pentavalente.
- A los 18 meses: primera dosis de fiebre amarilla, solo para quienes residan en zona de riesgo.
A los 5 años
- IPV: para prevenir la poliomielitis.
- Triple viral SRP: para prevenir el sarampión, la rubéola y las paperas.
- Triple bacteriana celular: para prevenir difteria, el tétanos y coqueluche.
- Varicela
A los 11 años
- VPH (Virus del Papiloma Humano): una única dosis.
- Meningococo: una única dosis.
- Triple bacteriana acelular: una única dosis.
- Fiebre amarilla: refuerzo para quienes residan en zona de riesgo.
Adolescentes y adultos (15 a 64 años)
- Doble bacteriana: iniciar o completar esquema de 3 dosis, luego continuar con una dosis de refuerzo cada 10 años.
- Doble o triple viral: toda persona a partir de los 5 años debe acreditar 2 dosis de vacuna con componente contra sarampión y rubéola aplicadas después del año de vida. Las personas nacidas antes del año 1965 se consideran inmunes por haber estado expuestas a ambos virus.
- Antigripal: dosis anual quienes presenten factores de riesgo como obesidad, diabetes, enfermedades respiratorias crónicas, enfermedades cardíacas crónicas, inmunodeficiencias congénitas o adquiridas, enfermedad oncohematológica, trasplante de órgano sólido o de médula ósea y/o insuficiencia renal crónica en diálisis, entre otros presentando orden médica o cualquier documentación que certifique la existencia de enfermedades preexistentes.
- Fiebre Hemorrágica Argentina: a partir de los 15 años para personas que residan o trabajen en la zona endémica (ciertas jurisdicciones de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y La Pampa).
Mayores de 65 años
- Antigripal: dosis anual.
- Neumococo: el esquema de vacunación es de una dosis de VCN20.
- Doble bacteriana: iniciar o completar esquema de 3 dosis, luego continuar con una dosis de refuerzo cada 10 años.
Mariano Moreno Noticias toda la actualizad de la zona
