El evento plantó bandera contra el intento de reforma laboral que auspicia el Gobierno Nacional encabezado por Javier Milei, que sigue a rajatabla los parámetros impuestos desde Washington y el FMI. Se desarrolló en el Hotel Presidente Perón de UTHGRA, en el marco del encuentro del Movimiento Nacional Sindical Peronista (MNSP), junto a la CGT, una gran cantidad de gremios de todo el país representados por unos 450 dirigentes sindicales, bajo la consigna «Defender el trabajo hoy para tener un futuro mañana». Estuvieron presentes Carlos Bianco, ministro de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, y mano derecha del gobernador Axel Kicillof y Miguel Siciliano, ministro de Vinculación y Gestión Institucional de Córdoba, en representación de Martin Llaryora.
“No queremos que salga el proyecto que envió el gobierno, porque es perjudicial para los trabajadores. Antes, el gobierno tiene que dejar de pedir tanta plata prestada y ponerse las pilas para reactivar la economía del país”, afirmó el histórico dirigente de los trabajadores gastronómicos, Luis Barrionuevo, durante una entrevista que brindó a “La Capital” de Mar del Plata.
El encuentro no solo fue el hecho político más destacado, en las primeras semanas del que será un convulsionado 2026, desde las tolderías de la desmembrada oposición peronista y sindical, que de a poco comienza a consolidar un rumbo de unidad, también funcionó como una caja de resonancia para el malestar del movimiento obrero frente a la reforma laboral planteada por el Gobierno nacional y para exhibir músculo político.
La potencia política del encuentro se terminó de configurar con la presencia de funcionarios de peso institucional que llevaron el respaldo de sus respectivos distritos. Carlos Bianco, en representación del gobierno bonaerense, fue contundente al señalar que el estudio y el trabajo deben ser los pilares del desarrollo argentino, contraponiéndolos a la «timba financiera» que propone el modelo actual. Su intervención fue un llamado directo a la construcción de una alternativa política amplia que incluya al peronismo y a otros sectores del campo popular para revertir el actual proceso de desregulación. En una línea similar, Miguel Siciliano transmitió el acompañamiento del gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, enfatizando que cualquier salida económica viable debe incluir necesariamente a los industriales y a los trabajadores, rechazando la idea de que el crecimiento empresarial deba cimentarse sobre la pérdida de derechos laborales.
Cronología de un día peronista
La jornada de trabajo se estructuró a partir de dos paneles técnicos que brindaron el sustento analítico a la postura política del bloque sindical. El primero de ellos, moderado por Laura Sasprizza, abordó las implicancias de la reforma laboral con una perspectiva multidisciplinaria que incluyó las voces de la abogada Julieta Bonsignone, la empresaria Cecilia Peluso y Ayelén Tomasini, de la Comisión Nacional de Justicia y Paz. En este espacio se subrayó la necesidad de transitar hacia políticas laborales más humanas que prioricen la estabilidad y la dignidad del trabajador por encima de las lógicas puramente mercantiles. Posteriormente, el panel económico liderado por Martín Redrado analizó la caída sistemática del poder adquisitivo y el impacto del ajuste en el mercado interno, advirtiendo sobre los riesgos de una precarización laboral que no solo afecta los ingresos presentes, sino que hipoteca la posibilidad de planificación de vida de las nuevas generaciones.
El cierre del evento estuvo marcado por la lectura de un documento de fuerte tono reivindicativo que sintetiza las demandas urgentes del sector. Los dirigentes presentes manifestaron un rechazo absoluto a cualquier reforma de carácter regresivo que debilite la negociación colectiva o restrinja la organización gremial. Entre los puntos irrenunciables, el sindicalismo exigió paritarias libres que permitan cubrir la canasta básica, una recomposición inmediata de los haberes jubilatorios y una protección efectiva de la producción nacional frente a las amenazas de los acuerdos de libre comercio indiscriminados. El texto final advierte que el ajuste está teniendo un impacto devastador en las economías regionales y en las pequeñas empresas, lo que obliga al movimiento obrero a declarar un estado de alerta permanente.
De este modo, el encuentro en Mar del Plata dejó un mensaje de unidad y resistencia hacia la Casa Rosada. La confluencia de líderes de peso junto a la nueva camada de cuadros sindicales, refuerza el apoyo irrestricto a la Confederación General del Trabajo (CGT) en su disputa contra la reforma laboral. La resolución de los dirigentes fue clara: no habrá crecimiento sostenible si se pretende alterar las reglas del juego de manera tal que el trabajo deje de ser el eje ordenador de la paz social y la movilidad ascendente en la Argentina.
Dirigentes presentes
Entre los dirigentes presentes se destacaron además de Luis Barrionuevo-, Pablo Santín, secretario general de UTHGRA Mar del Plata y uno de los anfitriones del evento, Alfonso Martínez, secretario adjunto de Gastronómicos Zona Oeste y concejal peronista de Morón; Hugo Benítez; Maia Volkowisky, de Judiciales y secretaria de Derechos Humanos de la CGT; Sebastián Maturano, de La Fraternidad y secretario de Juventud de la CGT; Omar Maturano; Roberto Fernández, de la UTA; Juan Pablo Brey, de Aeronavegantes; Carlos Acuña, de SOESGyPE; Horacio Valdez, del Vidrio; Lucho Cejas, de Viajantes; Daniel Vila, de Carga y Descarga; Oscar Rojas, de Maestranza; Salvador Basile, de Tabaco; Dina Toledo, de Perfumistas; Roberto Coria, de Guincheros; Juan Tufaro, de APOC; Roberto Solari, de Guardavidas; Pedro Sambeleti, de Pintura; Gastón Frutos, de Panaderos; Jorge Sola, de la CGT y el gremio del Seguro; Roberto Ledezma, de Comercio, entre muchos otros.
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