La aeronave, un Boeing C-40 Clipper del Departamento de Defensa estadounidense arribó sin anuncios oficiales al aeropuerto Malvinas Argentinasy pocos días después de que el Gobierno Nacional dispusiera la intervención federal del Puerto de Ushuaia. La aeronave opera bajo el código de llamada RCH del Comando de Movilidad Aérea de Estados Unidos. Se lo considera una suerte de «oficina en el cielo», ya que está equipado para comunicaciones encriptadas y cuenta con áreas de descanso acordes a pasajeros distinguidos, como altos mandos militares o del gobierno. El hermetismo oficial nacional y la falta de información alimentan interrogantes sobre los verdaderos motivos del arribo.
Foto gentileza Nicolás Lerzo (publicada en el «Diario del Fin del Mundo»)
En un contexto marcado por la reciente intervención federal del Puerto de Ushuaia y por las dudas que rodean esa decisión del Gobierno Nacional, un avión oficial del Departamento de Defensa de los Estados Unidos aterrizó en la capital de Tierra del Fuego, generando sorpresa y una creciente preocupación a nivel provincial.
En ese marco, se supone que la aeronave permaneció durante dos días en la ciudad de Buenos Aires y luego voló hacia Ushuaia sin que mediara comunicación oficial alguna por parte del Gobierno Nacional ni de los organismos de defensa argentinos responsables de autorizar este tipo de operaciones aéreas. De este modo, el arribo se produjo en un clima de absoluto hermetismo.
A su vez, y dado que la Provincia no tiene injerencia para autorizar o rechazar el ingreso de aeronaves oficiales extranjeras, las autoridades fueguinas expresaron su inquietud ante la falta total de información disponible. En consecuencia, hasta el momento se desconocen tanto los motivos del aterrizaje como la identidad de los ocupantes del avión estadounidense.
A esta situación se suma, además, la existencia de al menos dos vuelos privados que partieron desde el aeropuerto de San Fernando con destino a Ushuaia, sobre los cuales tampoco hay precisiones oficiales. Esta seguimiento de movimientos aéreos sin explicaciones públicas refuerza el clima de incertidumbre en la provincia.
Cabe recordar que el Puerto de Ushuaia no solo es uno de los más importantes del país en términos turísticos, sino que también constituye un punto estratégico clave para el acceso a la Antártida. Por ello, cumple un rol central como principal nodo logístico, científico y turístico hacia el continente blanco, convirtiéndose en un enclave fundamental para la defensa de la soberanía argentina.
Finalmente, el arribo de la aeronave del Departamento de Defensa de Estados Unidos, sumado al silencio del Gobierno Nacional, se da en un contexto atravesado por versiones sobre un eventual acuerdo entre los presidentes Javier Milei y Donald Trump, que implicaría la cesión de control del puerto fueguino a la potencia norteamericana. En este escenario, la falta de explicaciones oficiales no hace más que profundizar la preocupación en Tierra del Fuego.
De Maryland a Ushuaia, un vuelo misterioso
Según se desprende de información tomada de portales de seguimiento satelital, el avión despegó de la Base Conjunta Andrews, en Maryland, Estados Unidos, el jueves 22 de enero, el mismo día de la intervención del puerto de Ushuaia. El viernes 23 hizo una parada de más de dos horas en San Juan de Puerto Rico. Desde allá voló directamente hasta el Aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires, al que llegó en la mañana del sábado. Fue la última escala antes de partir hacia Ushuaia este domingo por la mañana.
Mariano Moreno Noticias toda la actualizad de la zona
