Si bien el oficialismo y sus aliados consiguieron en Diputados la media sanción para la reforma, por ahora no cambia nada en el funcionamiento legal del Banco Central. Para entrar en vigencia deberá ser aprobada por el Senado, promulgada y publicada. Hasta entonces, sigue rigiendo la Carta Orgánica actual. La Carta Orgánica vigente le asigna varios objetivos: estabilidad monetaria y financiera, empleo y desarrollo económico con equidad social. La reforma reemplaza ese esquema por un mandato central: preservar el valor de la moneda. En la práctica, esto implica que el Banco Central dejaría de tener como funciones explícitas objetivos vinculados al empleo, al desarrollo productivo o a la orientación del crédito.
En los fundamentos del proyecto, el Ejecutivo plantea que la reforma tiene seis ejes: redefinir el mandato del Banco Central, reforzar su independencia, eliminar el financiamiento monetario al sector público, modificar el régimen de utilidades, fortalecer el balance de la entidad y actualizar sus herramientas operativas.
Reforma del BCRA: cuáles son los principales cambios que impulsa Milei
Más protección para el presidente del Banco Central
La iniciativa también cambia las condiciones para remover al presidente y a los directores del BCRA.
La normativa actual contempla causales relativamente amplias. Con la reforma, quedarían establecidas causas específicas, como incompatibilidades, incapacidad o una falta grave y manifiesta.
Además, para desplazar a una autoridad del Banco Central sería necesario contar con la aprobación de dos tercios de los presentes en ambas cámaras del Congreso, además de la intervención del Poder Ejecutivo.
El objetivo declarado es otorgarle mayor independencia al directorio frente al poder político de turno.
En ese mismo sentido, el proyecto elimina la posibilidad de que el ministro de Economía, o un representante suyo, participe de las reuniones del directorio del Banco Central, aun cuando actualmente lo hace sin voto.
Qué cambia para los bancos y el sistema financiero
La reforma también introduce modificaciones operativas.
Entre ellas, fortalece las facultades del Banco Central para regular sistemas de pagos, cámaras compensadoras y operaciones financieras.
Un único objetivo: preservar el valor de la moneda
Uno de los cambios centrales es la modificación del mandato del Banco Central. El proyecto establece como misión primaria y fundamental preservar el valor de la moneda. De esta manera, se busca dejar atrás el esquema incorporado con la reforma de 2012, que además de la estabilidad monetaria contemplaba objetivos vinculados con la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social.
El cambio implica concentrar el accionar del BCRA en la estabilidad monetaria y, particularmente, en la lucha contra la inflación.
Fin del financiamiento al Tesoro
Otro de los puntos más relevantes es la prohibición del financiamiento del sector público por parte del Banco Central. El proyecto elimina la posibilidad de otorgar adelantos transitorios al Gobierno nacional y establece restricciones para otras formas de asistencia financiera directa o indirecta. La prohibición también alcanza al financiamiento de provincias y municipios.
El objetivo del Gobierno es cerrar una de las vías utilizadas históricamente para financiar el déficit fiscal mediante emisión monetaria. Según la argumentación oficial, evitar que el BCRA pueda cubrir desequilibrios fiscales es una condición necesaria para consolidar la estabilidad de precios.
Qué pasará con las utilidades del BCRA
La reforma también modifica el tratamiento de las utilidades de la autoridad monetaria. El proyecto busca impedir que el Tesoro pueda recibir como financiamiento utilidades meramente contables generadas, por ejemplo, por variaciones en el valor de los activos o por operaciones financieras.
La intención es evitar que resultados que no representan necesariamente una ganancia realizada se conviertan en recursos disponibles para financiar el gasto público.
Adiós a las Letras Intransferibles
Otro de los puntos incluidos en la reforma es la prohibición de utilizar nuevas Letras Intransferibles. Estos instrumentos fueron utilizados durante años por el Tesoro para obtener reservas internacionales del Banco Central a cambio de títulos que quedaban dentro del activo de la autoridad monetaria y que no podían negociarse en el mercado.
El proyecto busca impedir que este mecanismo vuelva a utilizarse como una vía indirecta para que el Tesoro acceda a las reservas del BCRA.
Cambios en las operaciones y las reservas
La reforma también actualiza las herramientas operativas del Banco Central. El proyecto le permite intervenir en los mercados mediante operaciones con títulos públicos, divisas y otros activos financieros, siempre bajo condiciones de mercado, con el objetivo de regular la política monetaria, cambiaria, financiera y crediticia.
A su vez, incorpora una protección específica para las reservas internacionales y establece reglas más precisas sobre los activos externos que pueden formar parte de ellas, incluyendo oro y activos financieros líquidos.
Mariano Moreno Noticias toda la actualizad de la zona
