Por Maximiliano Borches (Desde Ushuaia) El exjuez electoral de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, y director de la Dirección de Malvinas de la Unión de Empleados de la Justicia Nacional (UEJN), Isidoro Aramburu, explicó en relación a la intervención por parte del Gobierno Nacional del Puerto de Ushuaia, que la misma “está concatenado con una política nacional que en realidad surge de los tratados de Madrid I y II, que se basa en no discutir la soberanía y facilitar la logística de los ingleses/kelpers y abaratar costos en las Islas Malvinas, es decir: todo es contrario a los intereses nacionales porque además aceptamos ese paraguas de soberanía que impide hacer lo que la ONU manda, que es sentarnos solamente a discutir soberanía sobre un enclave colonial en el Atlántico Sur en relación a la integridad territorial argentina, así que desde nuestra óptica esta intervención debería cesar en breve”.
Con vistas al Canal de Beagle y el Puerto de Ushuaia, presentadas como insuperable escenario de una tímida tarde primaveral patagónica de principios de octubre, más parecida quizá a una tarde de despedida invernal bonaerense, desde el bar donde concretamos la entrevista, el exjuez electoral de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, hombre del movimiento obrero que en la actualidad se desempeña como director de la Dirección de Malvinas de la Unión de Empleados de la Justicia Nacional (UEJN), y coautor junto a Fabián Brown, del libro: “A 40 años de la Guerra de Malvinas. Historias del Atlántico Sur”, Isidoro Aramburu, desplegó su profundo conocimiento, expertise y mirada estratégica sobre varios asuntos vitales que atañen a la necesidad de construir un proyecto nacional y continuar dando pelea en defensa de la soberanía nacional, ante las despiadadas consecuencias de un proyecto colonial que afecta a nuestros recursos naturales y posicionamiento geopolítico, enmarcado en las relaciones carnales de sumisión de la actual gestión encabezada por los hermanos Milei con el gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica.
-Ushuaia vuelve a estar en el epicentro político por varias cuestiones, comencemos por hablar de la privatización del Puerto, y si esto es una privatización encubierta
La intervención del Puerto nosotros la atamos a todo el plexo de acciones políticas del Gobierno Nacional para despoblar Tierra del Fuego, desandar el camino andado durante décadas para poblar la Patagonia y consolidar la soberanía nacional y éste un tramo más. La intervención del Puerto de Ushuaia, realizada de manera inconstitucional para, primero, quitarle recursos a la provincia y debilitarla aún más de lo que está debilitada por la falta de recursos que padece, es haber introducido autoridades nacionales vinculadas a este gobierno “libertario” del que sabemos que piensan de Malvinas, más allá de palabras dichas en un discurso para aprovechar una situación nacional, no solamente distrae esos recursos para Buenos Aires, que muy bien les hubiera venido a la Provincia, sino que también han habilitado, como sucedió, el amarre de un buque petrolero de bandera británica, por supuesto pisoteando la Ley Gaucho Rivero que protege la soberanía nacional, entonces este hecho concreto es una avanzada contra la autonomía provincial injustificable, inconstitucional, por eso hay demandas ante la Corte que viene a menguar la autonomía de la Provincia y la soberanía nacional, y por supuesto todo esto está concatenado con una política nacional que en realidad surge de los tratados de Madrid I y II, que se basa en no discutir la soberanía y facilitar la logística de los ingleses/kelpers y abaratar costos en las Islas Malvinas, es decir: todo es contrario a los intereses nacionales porque además aceptamos ese paraguas de soberanía que impide hacer lo que la ONU manda, que es sentarnos solamente a discutir soberanía sobre un enclave colonial en el Atlántico Sur en relación a la integridad territorial argentina, así que desde nuestra óptica esta intervención debería cesar en breve, más allá de las demandas judiciales que ya están en curso, y también creo que tenemos una gran debilidad política: gobernadores, intendentes, concejales, diputados y senadores deberían hacer un frente político poderoso en Patagonia e ir a Buenos Aires con un pronunciamiento regional patagónico para cesar con este tipo de actitudes autocráticas, centralistas, unitarias y porteñas que no contemplan el desarrollo y porvenir de los pueblos del interior de la República Argentina.
-Ahora, viendo que hay gobernadores como Nacho Torres en Chubut, Claudio Vidal en Santa Cruz, mismo Gustavo Melella en Tierra del Fuego, ¿hay posibilidades reales de armar un frente patagónico?
Creo que sí, y más allá de las regiones, lo que necesita el pueblo argentino tras cincuenta años de decadencia de partidocracia, es encontrar líderes que lejos de esa partidocracia de izquierdas a derechas, que se enmarca dentro de la crisis del Estado liberal-burgués encuentre una dirigencia política racional y patriota que proponga lejos de la discordia y la grieta, la concordia de todos los sectores dinámicos de la República Argentina; trabajadores, industriales, empresarios, jóvenes, jubilados, fuerzas armadas y clero, para discutir un gran proyecto de liberación nacional, tal cual lo propuso Perón en 1974, y que lamentablemente en estos cincuenta años la dictadura y luego la partidocracia han impedido esa concordia nacional justamente por intereses sectoriales, porque primero son apátridas, porque para ellos primero están los hombres, luego los hombres y por último los hombres y sus conveniencias económicas, políticas y personales por sobre los intereses nacionales.
-Volviendo a la intervención del Puerto de Ushuaia, ¿hubo resistencia de los trabajadores del movimiento obrero local?
Sí, hemos participado de movilizaciones y reuniones aquí, pero eso se fue diluyendo porque no hay un acompañamiento de la expresión política y también ha contribuido, no vamos a negarlo, la debilidad del movimiento obrero. En este momento estamos realizando acciones desde la Unión de Empleaos de la Justicia Nacional para revertir esa situación y hemos logrado participar como gremio judicial del triunvirato que va a conducir la CGT de Ushuaia, porque nuestro objetivo es lograr una CGT unificada de la provincia y empezar a levantar, más allá de las reivindicaciones sindicales, un programa político que podamos consensuar, o al menos discutir, con la dirigencia política fueguina, en beneficio del desarrollo de Tierra del Fuego que lleva décadas de involución. Aquí por ejemplo, hace cincuenta años que estamos planteando la necesidad del cruce por aguas argentinas que una el norte de la Isla de Tierra del Fuego con el sur de la provincia de Santa Cruz para abaratar los costos logísticos de la producción local, impulsando la colocación de valor agregado a nuestros recursos naturales como hubiera sido importantísimo tener hace décadas la Petroquímica de Rio Grande, la demorada concreción de un puerto en la ciudad de Río Grande que sea de proyección hacia la Antártida para la logística, los convenios con los centros tecnológicos argentinos de ciencia y tecnología, por ejemplo como el que tenemos en las Fuerzas Armadas: el CITEFA, para empezar a fabricar insumos aquí en Tierra del Fuego y fortalecer la industria tecnológica cambiando la impronta de la matriz productiva fueguina, así que en ese camino queremos participar desde el movimiento obrero en el debate político de esas necesidades que por motivos que no tenemos claros, la dirigencia política de aquí no aborda.
–Incluso, si toamos en cuenta que Ushuaia es la capital de las Islas Malvinas, todo este planteo que realizás se enmarca en una visión estratégica como la de que Argentina es un país bicontinental, por lo tanto también se debería plantear porque el Instituto Antártico no se encuentra en esta ciudad en lugar de estar en Buenos Aires
Sí, por supuesto, todo está demorado. La provincia grande fue un logro del pueblo fueguino, a nosotros nos tocó militar desde la Juventud Peronista en toda la década del ochenta con la consigna de: “provincia grande”, objetivo que logramos sobre el planteo del Movimiento Popular Fueguino que proponía: “Más vale territorio rico que provincia pobre”, y sobre la visión conservadora radical del alfonsinismo que solo planteaba: “La provincialización de la Isla Grande de Tierra del Fuego”, dejando afuera las islas del Atlántico Sur, las Malvinas y la Antártida, entonces ese proceso que logramos de manera revolucionaria en 1990 con la sanción de la Ley 23.775 de la provincia grande, abarcando las islas del Atlántico Sur y la Antártida Argentina, a partir de 1991 comenzó un proceso de involución porque no ha habido acciones políticas ni proyectos que consoliden esa visión de la provincia grande, entre ellos la discusión con Nación de que hay ciertas cuestiones políticas antárticas más vinculadas con la provincia que con Nación, y lograr un consenso que logre articular ese tipo de negociaciones para que, por ejemplo, el Instituto Antártico Argentino esté aquí en la provincia de Tierra del Fuego, son discusiones pendientes que en algún momentos los trabajadores pretendemos abordar.
-Otro tema que puso a Ushuaia en la discusión nacional, fue la presencia hace pocos días, de efectivos de la Infantería de Marina estadounidense sin la validación del Congreso Nacional y la Base Naval Integrada, cuyo lanzamiento correspondió al entonces ministro de Defensa Jorge Taiana en 2022, paralizada por este Gobierno como parte del freno a la obra púbica, y de pronto ahora vuelve a resurgir como un buen proyecto, aunque hoy cabe la pregunta: ¿buen proyecto para los argentinos o para los estadounidenses?
Claro, nosotros obviamente estamos de acuerdo con una Base Naval Integrada porque hace al desarrollo de la provincia que contribuiría, si tuviéramos también un puerto en Río Grande, a esa logística que decíamos que tiene que salir de acá, de Tierra del Fuego, con rumbo a la Antártida para reabastecer las bases argentinas, pero en este caso concretamente nosotros lo que vemos es que se está impulsando esta Base a pedido del posicionamiento geopolítico de Estados Unidos, como bien sabemos las relaciones de este Gobierno son carnales con Norteamérica, ya han estado aquí como parte de visitas del Comando Sur, ya hay marines aquí en la provincia de Tierra del Fuego.
¿Hoy día hay marines?
Sí, eso es lo que se conoce al menos por la prensa local, que hay un pequeño cupo de esos efectivos realizando maniobras de entrenamiento aquí, de manera que no tenemos dudas de que lo que está impulsando este Gobierno es una Base para Estados Unidos y con eso no estamos de acuerdo, obviamente, cuestión que se ve claramente a partir de las declaraciones de Trump, de Milei, de entredichos por la explotación hidrocarburífera en la zona conocida como León Marino en la cuenca de Malvinas, y este consorcio israelí-británico de Rockhopper y Navitas, y está claro que Estados Unidos pretende meterse en esa disputa y hacer pata acá en Tierra del Fuego para terciar en la discusión sobre los recursos naturales de la gran provincia fueguina, y sobre todo también, hacer pata y terciar en la proyección antártica en miras de la próxima discusión del Tratado Antártico y el control del paso interoceánico que une los océanos Atlántico y Pacífico Sur a través del llamado Pasaje Drake, así que hoy con este Gobierno Nacional, la discusión de la Base Naval Integrada tiene que ver con estos temas.
-¿El acuerdo suscripto con Dinamarca de fines de septiembre para que Estados Unidos brinde seguridad a Groenlandia es un precedente para el desarrollo de una política estadounidense de control del Atlántico Sur?
Es una clara políticas que Estados Unidos viene desarrollando, que tiene que ver con instalar bases allí donde ven recursos naturales y posicionamientos geopolíticos de suma importancia, que para el caso de Sudamérica tiene que ver con un nuevo planteo de la Doctrina Monroe.
-Y toda eta situación quita peso al reclamo soberanos argentino sobre las Malvinas
Sí, por supuesto, porque nosotros lo venimos sosteniendo hace rato: la ONU como expresión del concierto de los países civilizados del mundo en el marco del Derecho Público Internacional dice expresamente que Malvinas es un caso de enclave colonial, insertado en el proceso de descolonización de 1960, y que por lo tanto las dos naciones deben sentarse a discutir sobre soberanía; o sea nosotros deberíamos sentarnos con ellos, ahora la propia Argentina viene hace muchos años teniendo una política contraria a lo que plantea la ONU, entonces no entendemos porque si hubo gobiernos llamados nacionales y populares, esos gobiernos no han impulsado la derogación, el rechazo de los acuerdos de Madrid I y II de 1989 y 1990, proyectaos por Alfonsín-Caputo, pero firmados por Menem-Cavallo, y que son contrarios a los intereses nacionales; un paraguas de soberanía para decir que no discutimos de soberanía y recomponeos las relaciones internacionales y realizamos acuerdos económicos con el Reino Unido, pero ¿para beneficio de quién?, de Argentina ninguno, todo para el Reino Unido de la Gran Bretaña y su avanzada colonialista que son los kelpers. Argentina debería derogar toda la legislación vinculada con los tratados, entre ellos, la ley de protección de inversiones británicas en la Argentina, que es una consecuencia de esos tratados, primero que todo, y en segundo lugar, obviamente generar el desarrollo económico de la República Argentina de acuerdo al concepto de Nación en armas, porque el Reino Unido no respeta nada salvo a las naciones que se fortalecen y se hacen respetar, y por supuesto reacomodar las disposición de las Fuerzas Armadas de acuerdo al conflicto grave que tenemos en el Atlántico Sur, no ya hipótesis, conflicto que tenemos porque Gran Bretaña está en una actitud de expandir su invasión contra el derecho internacional, contra la integridad territorial y la soberanía argentina, por lo tanto nuestra política debería estar planteada para fortalecernos en todos los aspectos y realizar alianzas estratégicas con el resto de los países sudamericanos para llevar a cabo un verdadero bloqueo comercial a Gran Bretaña, que a su vez traiga un fortalecimiento continental de nuestros pueblos.
-Ahora, todo este planteo se complica con el acuerdo que se pretende llevar adelante desde Punta Arenas para comerciar directamente con nuestras islas Malvinas ocupadas militarmente por los británicos
Por supuesto, sí. Chile cuenta con un acuerdo de Defensa con Gran Bretaña y facilita su abastecimiento logístico desde Punta Arenas con lo cual su política es contraria a nuestros intereses nacionales y da de patadas con lo que dicen públicamente en su política exterior que apoyan el reclamo soberano argentinos sobre las islas Malvinas. Ahora creo que todo esto se podría revertir a través de una política exterior seria por parte de la Argentina, que este gobierno no tiene para nada.
-Para finalizar Isidoro, como hombre que sos del movimiento obrero, ¿cómo ves las perspectivas del peronismo y sus aliados de cara a las elecciones generales del 2027?
No quiero ser pesimista, lo veo con zozobra porque estaríamos necesitando en este momento una actitud de grandeza de todo el movimiento nacional, de sus hombres, de la política, del sindicalismo, y que se vuelva a reivindicar los mejores principios y valores de la tradición argentina y de su doctrina nacional, que no es una doctrina que abreva en alguna de las corrientes internacionalistas que son contrarias, desde izquierda a derecha, de los intereses nacionales, sino una doctrina nacional que la ve como una sencilla y práctica filosofía de vida. Como ejemplo de esto se podría citar aquel famoso abrazo de Perón con Balbín que hablaba de eso y como Perón sostenía desde el Modelo Argentino: “tenemos que desarmar no solamente las armas, sino los espíritus del pueblo argentino y actualizar la doctrina en el sentido de que no hay nada mejor para un argentino, que otro argentino”, y desde esa concordia nacional los hombres y mujeres que hoy están en la oposición deberían pensar con seriedad que primero está la patria, después el movimiento y por último los hombres, falta grandeza para sentarse a escribir un plan, programa o modelo de desarrollo económico, industrial, social y cultural argentino para que el pueblo tenga una opción, que hoy creo, no la tiene.
Mariano Moreno Noticias toda la actualizad de la zona


